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Incontinencia urinaria en la vejez

Incontinencia urinaria en la vejez

La incontinencia es frecuente en ancianos y las intervenciones producen mejoría en casi todos los pacientes. Muchos individuos no informan a sus médicos al respecto. Una simple pregunta sobre la salida involuntaria de orina constituye una medida de detección razonable: “¿Tiene problemas por fugas de orina o accidentes?”.

Clasificación:

Como la continencia requiere movilidad, actividad mental, motivación y destreza manual adecuadas, es frecuente que problemas ajenos a la vejiga ocasionen incontinencia geriátrica. En general, se pueden clasificar en “transitorias” (las cuales pueden ser reversibles y “establecidas” las cuales requieren mayor atención.

Transitorias

  1. Delirio: Un sensorio impreciso impide reconocer tanto la necesidad de orinar como el sitio del sanitario más cercano. Esta es la causa más frecuente.
  2. Infección: La infección sintomática causa o contribuye con frecuencia a la urgencia e incontinencia.
  3. Uretritis o vaginitis atróficas: Casi siempre puede establecerse el diagnóstico provisional y tratarse de inmediato. Si la inflamación uretral es sintomática contribuye a la incontinencia en algunas mujeres.
  4. Fármacos: Los medicamentos son una de las causas más frecuentes, los fármacos agresores pueden ser diuréticos potentes, anticolinérgicos, psicotrópicos, analgésicos opioides y algunos fármacos para el corazón.
  5. Factores psicológicos: La depresión grave con retraso psicomotor suprime la capacidad o motivación para llegar al sanitario.
  6. Diuresis excesiva: También la producción excesiva de orina puede rebasar la capacidad de un anciano de llegar a tiempo al sanitario, así como la “nicturia” orina por las noches.
  7. Restricción de la movilidad: La misma inmovilidad puede favorecer la incontinencia por la falta de movimiento.
  8. Retención fecal: En pacientes hospitalizados o inmóviles es frecuente aunque se desconoce el mecanismo.

Causas establecidas.

  1. Hiperactividad del detrusor; esto se refiere a la falta de inhibición de las contracciones vesicales que provoca fuga de orina.
  2. Insuficiencia uretral (incontinencia de esfuerzo). Es la segunda causa más común de incontinencia en mujeres de edad avanzada y se caracteriza por fuga instantánea de orina en respuesta a la una maniobra de esfuerzo.
  3. Obstrucción uretral. Se puede deber al crecimiento de la próstata, estenosis o contractura del cuello vesical y se manifiesta por goteo.
  4. Hipoactividad del detrusor. Es la causa menos común de incontinencia y puede deberse a disfunción de los nervios motores sacros inferiores.

Sea cualquiera el origen de la incontinencia se debe atender para disminuir los síntomas, en muchos de los casos es 100% curable.

RECURSOS HUMANOS

Coordinación Servicios Médicos.